jueves, marzo 01, 2007

La cena de los idiotas




La LEY ORGÁNICA 7/2003, de 30 de junio, de medidas de reforma para el cumplimiento íntegro y efectivo de las penas modificó el tratamiento penitenciario de los criminales en aras a garantizar una mayor seguridad jurídica de los ciudadanos.


Así, en la modificación que se introdujo en la antedicha norma de la Ley Orgánica 1/1979, de 26 de septiembre, General Penitenciaria, se recogieron dos nuevos apartados en el artículo 72, en cuya virtud la clasificación o progresión al tercer grado de tratamiento requerirá, además de los requisitos previstos por la ley, que el penado haya satisfecho la responsabilidad civil derivada del delito y que muestre signos inequívocos de haber abandonado la actividad terrorista, colaborando activamente con las autoridades en la lucha contra el terrorismo.


La igualdad ante la ley es un pilar fundamental de todo sistema democrático. Ese principio de igualdad implica que también los gobernantes están sometidos a las leyes, y deben no sólo hacerlas cumplir sino respetarlas evitando la discrecionalidad de los poderes públicos. Lo contrario es propio de las repúblicas bananeras o socialistas.


En la España de ZP se atropellan constantemente los derechos de los ciudadanos y se vapulea a las víctimas mientras se premia a los criminales; criminales como De Juana Chaos que acaba de ser excarcelado por el Gobierno en clara vulneración de las normas y del principio de legalidad que informa nuestro ordenamiento jurídico.


No se trata señor Rubalcaba de una decisión controvertida, sino ilegal. Ilegal porque, simplemente, el desalmado De Juana Chaos no ha dejado la banda terrorista, ni ésta ha dejado de serlo por mucho que Zapatero se empeñe en sepultar entre los hediondos escombros del socialismo a las dos personas asesinadas en la T4 (entre otros "accidentes"). Pero es que, además, no es justa. Porque desampara a las víctimas y crea alarma social al poner de manifiesto cómo este Gobierno dilapida los anteriores éxitos en la lucha antiterrorista en provecho del gran banquete de la paz, a cuya mesa están invitados ETA, los partidos nacionalistas, y el PSOE refundado sobre los cadáveres de la banda terrorista.

De este modo, De Juana Chaos no necesita comer, ya ha comido para el resto de su vida al haber sido convertido por el Gobierno de ZP en héroe de la banda y haber disfrutado obscenamente con el dolor de sus maltratadas víctimas.

Actualización: Tras acceder al auto de excarcelación el asunto es todavía más sangrante, si cabe. No se trata de que le concedan el tercer grado, no. El Gobierno no se ha atrevido a tanto, o a tan poco; prefiere edulcorarlo bajo un "segundo grado" con aplicación de la "flexibilidad" que permite el artículo 100.2 del Reglamento penitenciario:
2. No obstante, con el fin de hacer el sistema más flexible, el Equipo Técnico podrá proponer a la Junta de Tratamiento que, respecto de cada penado, se adopte un modelo de ejecución en el que puedan combinarse aspectos característicos de cada uno de los mencionados grados, siempre y cuando dicha medida se fundamente en un programa específico de tratamiento que de otra forma no pueda ser ejecutado. Esta medida excepcional necesitará de la ulterior aprobación del Juez de Vigilancia correspondiente, sin perjuicio de su inmediata ejecutividad.


Es decir la discrecionalidad de Instituciones Penitenciarias ha sido todavía mayor al aplicar la flexibilidad excepcionalmente y por razones humanitarias a De Juana Chaos. Aclaro que el segundo grado corresponde a los presos comunes y por tanto se cumple en régimen de encarcelamiento; pero hete ahí que el artículo 100.2 habla de "flexibilidad", agujero por el que se cuela la arbitrariedad para justificar una medida contraria al espíritu de la norma.

Así que la condena la cumplirá en su casa bajo régimen de vigilancia telemática. ¿Quizá podremos ver sus polvos por internet? Esa es la igualdad ante la ley que predica Zapatero. No sabía yo que a los cerdos se le aplicasen tal tipo de razones humanitarias. En todo caso, el resultado es el mismo, da igual ´como lo vistan, De Juana comiendo jamón y bebiendo champán en su casa mientras se ríe amparado por el cinismo de un Presidente felón.